Usted toma fotos de sus dientes con su celular cada una o dos semanas, nosotros las revisamos entre citas, y viene a la oficina menos seguido. Esa es toda la idea. Lo valioso no es la tecnología: es que vemos su progreso cada semana en lugar de cada ocho, así que un problema se detecta en días y no hasta su próxima cita. Venir menos es la parte que los pacientes notan; corregir antes es la parte que de verdad cambia el resultado.
Usamos dos sistemas, según su tratamiento: Dental Monitoring e Invisalign Virtual Care.
¿Qué implica realmente un escaneo?
Le damos un pequeño separador de plástico para los cachetes y una aplicación. Una vez por semana, más o menos, se pone el separador, abre la app, y ella lo va guiando por una serie de ángulos: de frente, de los dos lados, arcada de arriba, arcada de abajo, diciéndole cuándo girar y cuándo ya tomó la foto. Toma unos dos minutos y lo puede hacer en su baño.
El escaneo se sube. El sistema marca cualquier cosa que se vea fuera de lugar, y nosotros lo revisamos. Si todo va según el plan, le avisamos que todo va bien y usted sigue adelante. Si algo no va bien, le decimos qué hacer: quedarse unos días más en el alineador actual, o venir a la oficina.
Ese es todo el proceso. No hay cita que agendar y no hay nada que recordar más allá del aviso que le manda la aplicación.
¿Qué se puede ver realmente en una foto?
Más de lo que la gente cree, y menos que en un examen.
Lo que los escaneos detectan bien: si los dientes se están moviendo según lo planeado, si un alineador está bien asentado o se está levantando en las muelas de atrás, si se desprendió un attachment, si se soltó un bracket, si un alambre se corrió, y cómo va su higiene. Eso cubre casi todo lo que sale mal entre citas.
Lo que los escaneos no pueden hacer: no muestran raíces ni hueso. No reemplazan las imágenes CBCT con las que planeamos su caso, y no reemplazan un examen clínico. El monitoreo remoto es una forma de vigilar un plan mientras avanza, no una forma de hacerlo.
Esa distinción importa, y es la misma razón por la que los alineadores que se piden por correo son mala idea. Una foto tomada en casa nos puede decir si un diente se movió. No nos puede decir si ese diente tenía suficiente hueso alrededor para moverse sin riesgo. El diagnóstico tiene que hacerse en el sillón.
¿Esto significa menos citas?
Normalmente sí, pero la manera honesta de decirlo es que significa citas mejor programadas.
Un calendario tradicional lo trae cada seis a diez semanas, haya algo que hacer o no. Buena parte de esas visitas terminan siendo nosotros confirmando que todo se ve bien. Con escaneos llegando cada semana, podemos saltarnos las revisiones que no iban a producir nada y traerlo cuando de verdad hay algo que hacer.
Para las familias que manejan desde Kennewick, Richland o West Richland, eso es tiempo real recuperado. Para los adolescentes, son menos faltas a la escuela. Y cuando algo sí sale mal, usted no se entera seis semanas después.
¿Cuál sistema me va a tocar?
Invisalign Virtual Care para pacientes de Invisalign: vive dentro de la misma app que ya usa para llevar el control de sus horas de uso, así que no hay nada extra que instalar.
Dental Monitoring para la mayoría de los demás casos, incluyendo brackets. Es el más capaz de los dos para seguir aparatos fijos, y es el que usamos cuando queremos vigilar un caso más de cerca.
En su cita le decimos cuál le corresponde y se lo dejamos configurado antes de que se vaya. No le vamos a entregar una aplicación para que la descifre solo.
Una nota si lleva tiempo con nosotros: antes usábamos Grin, y algunos pacientes de hace años tal vez lo recuerden. Ya nos cambiamos a los dos sistemas de arriba. Si todavía tiene la app vieja de Grin en su teléfono, puede borrarla.
¿Funciona con brackets o solo con alineadores?
Con los dos. Del monitoreo remoto se habla como si fuera una función de Invisalign porque ahí empezó, pero se puede argumentar que es todavía más útil con brackets: un bracket suelto es invisible para usted y evidente en un escaneo.
Aquí cada caso se planea con imágenes CBCT y pegado indirecto impreso en 3D, sea cual sea el aparato, así que el monitoreo remoto es una capa más sobre un proceso que ya es digital de principio a fin. Nuestra página de ortodoncia digital explica cómo funciona la parte de planeación.
¿Cuánto cuesta de más?
Nada. Es parte del tratamiento, no un nivel de lujo que se paga aparte, igual que los brackets Damon Ultima son el estándar aquí y no una opción con costo extra.
¿Estoy obligado a hacerlo?
No. Hay pacientes que prefieren venir, y esa es una preferencia completamente razonable: los dejamos en un calendario convencional. Otros empiezan con escaneos y deciden que el recordatorio semanal no es para ellos. Cualquiera de las dos está bien, y no es una decisión de la que no se pueda salir.
Donde más suele valer la pena es con pacientes que viajan por trabajo, familias haciendo malabares con los horarios de varios hijos, estudiantes universitarios que solo vienen en vacaciones, y cualquier caso que queramos vigilar de cerca por una temporada.
En resumen
El monitoreo remoto significa que vemos sus dientes cada semana en lugar de cada par de meses. Eso detecta problemas antes y le permite saltarse citas que no iban a lograr nada. No reemplaza el diagnóstico, no reemplaza el examen clínico, y no cuesta nada extra.
Si está considerando tratamiento y quiere saber cómo encajaría en su horario, nuestra consulta es gratis y cubre el plan, el tiempo y el costo sin ningún compromiso. Llámenos o mándenos un mensaje de texto al (509) 792-1008. Se habla español.